Cuidado de tus productos
Nuestros artículos se elaboran utilizando materiales de primera calidad y resistencia. No obstante, al proporcionarles el cuidado y mantenimiento apropiados, puedes lograr que tus muebles mantengan una imagen impecable durante un período considerablemente más extenso.
Cuero:
La simulación de cuero se reconoce como una opción asequible y amigable con los animales en comparación con el cuero auténtico. Siguiendo nuestras recomendaciones de cuidado, podrás limpiar cuero sintético sin causarle daño.
Para mantener el brillo de su asiento de cuero sintéticor, puede emplear tres productos: un paño seco, un paño ligeramente húmedo y una crema limpiadora o espuma. Como norma, la limpieza en seco se realiza primero antes de abordar una limpieza más profunda. Particularmente en las costuras y pliegues, el polvo tiende a acumularse y con un paño seco puede sacudir suavemente el polvo. Después de eliminar la suciedad, un paño ligeramente húmedo (sin exceso de humedad) puede encargarse de las manchas más difíciles. Es crucial aplicar poca presión y manejar las costuras con delicadeza. Luego, se procede a aplicar los productos de limpieza y cuidado en un paño fino para limpiar el cuero. Hay disponibles aerosoles especiales sin grasa ni aceite para limpiar el cuero sintético. A diferencia del cuero genuino, la imitación de cuero no tiene poros que los productos de cuidado grasientos puedan penetrar. Por lo tanto, estos aerosoles sólo dejan una capa poco atractiva en la superficie.
Finalmente, un consejo práctico: tanto el cuero artificial como el cuero auténtico son sensibles a la luz. Evite exponer el sofá de cuero sintético a la luz directa del sol para prevenir la decoloración de los colores y mantener su flexibilidad.
Madera:
Es esencial realizar una limpieza diaria. Los muebles de madera, como comedores, camas o mesas auxiliares, tienden a acumular partículas de polvo a diario, lo que puede resultar en arañazos y daños. Para prevenir esto o para limpiar la suciedad, utiliza un paño ligeramente húmedo y elimina estos residuos.
El calor representa una amenaza para la estética de tus muebles. Asegúrate de mantenerlos alejados de la exposición directa al sol y evita colocar objetos húmedos o calientes sobre ellos, ya que esto puede provocar el secado de la madera, así como la aparición de grietas, marcas o parches en su superficie.
Cuando requieras mover tus muebles, asegúrate siempre de contar con un ayudante. Esto resulta esencial para prevenir ajustes indebidos o desprendimientos de la estructura.
Si tu silla o mesa incluyen elementos metálicos, se recomienda limpiarlos utilizando un paño completamente seco. Evita el contacto con la humedad por completo para prevenir la oxidación y el desgaste.
Ratán:
Limpia tus muebles de ratán utilizando solo un paño humedecido en agua jabonosa (usa un jabón líquido suave). No dejes que queden húmedos. Antes de pasar el paño, elimina el polvo de las zonas difíciles usando una brocha plana de cerdas suaves completamente seca.
Para mayor protección y duración de este, te recomendamos cubrir el asiento con un cojín de tu preferencia. También procura que a los muebles de interior no les dé la luz solar de manera directa.
Tela:
Limpiar suavemente con un paño, que no genere mota, humedecido con champú para muebles. No utilizar thinner, cloro u otros detergentes abrasivos.
Este tipo de tejido tiende a acumular polvo en su acolchado, por lo que se aconseja aspirarlo suavemente al menos una vez por semana para prevenir la acumulación de residuos o pelo de mascotas. Se recomienda aspirar a una distancia mayor a 10 cm de la tela. En caso de derramar líquido en tu sofá, es recomendable utilizar de inmediato papel absorbente seco. Después, puedes emplear un cepillo de cerdas suaves junto con un poco de jabón neutro e incoloro para frotar suavemente. Absorbe la espuma con un paño apenas humedecido, deja que se seque naturalmente, y tu sofá quedará como nuevo.
Si planeas utilizar algún producto de limpieza, asegúrate de que esté diseñado específicamente para este tipo de materiales. Se recomienda realizar una prueba en una esquina poco visible antes de aplicarlo en toda la superficie del mueble, para verificar posibles reacciones en su textura o color.